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Trastornos del Sueño
Constituyen uno de los más
frecuentes problemas del hombre y su
repercusión es grande, tanto en la calidad de vida como en el rendimiento
de las personas.
Según las más recientes
investigaciones clínicas, al menos un tercio de la población
mundial padece algún tipo de trastorno del sueño.
El más importante es el insomnio
que puede afectar a la primera parte de la noche o a la última, obedeciendo
a causas diferentes; es el insomnio ansioso o depresivo respectivamente. También
puede dificultar el descanso como consecuencia de las frecuentes interrupciones
o de su falta de profundidad.
Otros trastornos son:
• El sonambulismo
• La narcolepsia
• La apnea del sueño
• El ronquido
• Las pesadillas y terrores nocturnos
El abordaje terapéutico de los
trastornos del sueño conlleva el estudio del plan de vida del paciente
("se duerme tal como se vive el día", dicen algunos con mucha
razón), de los factores ambientales, de la salud psicofísica,
etc. El insomnio no es más que un síntoma secundario a un proceso,
y básico, que es en el que hay que centrar la atención fundamentalmente.
Cerramos esta breve información
con algunos consejos que además de la oportuna medicación hipnótica,
ansiolítica, relajante, antidepresiva, etc. pueden aplicarse en caso
de insomnio:
1. Trate de establecer una simple rutina
cada noche al acostarse, el hábito le ayudará a dormirse.
2. Mantener horarios regulares, para acostarse y levantarse, refuerza el ritmo
circadiano del sueño/vigilia.
3. Es bueno, de ordinario, dormir sólo lo necesario para encontrarse
descansado y despejado al día siguiente.
4. Una buena medida es efectuar ejercicio moderado y continuado durante el
día.
5. No se acueste, de inmediato después de cenar. Procure que sus cenas
sean ligeras y de alimentos fáciles de digerir. Si cuando se va a la
cama tiene hambre, una bebida láctea le puede ayudar a conciliar el
sueño.
6. Se debe evitar la ingestión de café, té, colas o cualquier
estimulante del sistema nervioso central, sobre todo desde la media tarde.
7. Se debe procurar que el dormitorio sea tranquilo y sin exceso de luz. Los
ruidos fuertes, ocasionales alteran el sueño.
8. Una vez en la cama, asegúrese que está confortable: no demasiado
caliente ni demasiado frío. El colchón a su gusto, mejor firme.
9. Un buen libro, no excitante, que induzca al desinterés, puede permitirle
dormir.
10. Es lógico procurar vivir atentamente las indicaciones y prescripciones
médicas, tanto higiénicas y psicológicas como psicofarmacológicas.
11. No conviene esforzarse demasiado en intentar dormirse. Si no se duerme,
levantarse y realizar alguna actividad relajante hasta que sienta sueño
de nuevo es una buena medida. O mejor esperar sin impaciencia que llegue el
sueño pues "es como una paloma, cuando pretendes alcanzarla huye
y si la esperas con paz llega por sí solo".
12. Es prudente emplear los hipnóticos tan sólo de modo ocasional.
El empleo fortuito de hipnóticos está justificado para resolver
un problema agudo, pero debe evitarse su uso continuado.
13. No se preocupe por la cantidad de sueño que obtiene, a veces podrá
desarrollar sus actividades con un número de horas de sueño
sorprendentemente pequeño.
Si hace tiempo que no puede dormir
bien o si se siente fatigado cada mañana a pesar de haber seguido los
presentes consejos, consulte o cambie impresiones con su médico. |
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