Volver al Indice Principal
  "Homeopatía:
La Medicina Del Futuro Que Nació hace 200 Años"

Para la Homeopatía existen sólo enfermos, no enfermedades.
Cada diagnóstico debe considerar al individuo en toda su complejidad
psicofísica en relación con el ambiente y no la enfermedad que se modifica
con cada persona (para esta medicina es importante la noción de “terreno
reaccional” del paciente).
Modalidades de Consulta
  • Solicitar Consulta al Tel:
    (02657)15-512180
  • (02657)429897
  • Vía Correo Electrónico
    gomez.doc@hotmail.com
Homeopatía

La Homeopatía es una Medicina completa, tiene una descripción de los principios científicos y de sus límites, del diagnóstico y de la prescripción farmacológica codificada hace doscientos años por el médico alemán Samuel Hahnemann. Su fundamento es la ley de la similitud, según la cual una enfermedad puede ser curada suministrando en dosis infinitesimales una sustancia que en la persona sana provocaría síntomas similares a aquellos presentes en el enfermo. La Homeopatía cura a cada enfermo suministrando un remedio único apropiado a cada quien y adecuado para la fase de su evolución personal. El remedio homeopático se elabora por diluciones progresivas en alcohol más la posterior dinamización de la sustancia de origen natural (sea vegetal, animal o mineral), la que actúa en forma cualitativa y no cuantitativa. La sustancia se potencia así su acción energética que convibra con la energía vital del individuo que así estimulada restablece el estado de salud. La farmacopea homeopática usa dilusiones elevadas, Así, al análisis bioquímico ya no se observan moléculas de la sustancia original (el principio activo).

Un aspecto peculiar de la  filosofía homeopática es el concepto de enfermedad. Paradójicamente, la Homeopatía hace una lectura positiva de la enfermedad en cuanto la considera una señal de alarma de que hay algo que no está bien.

El remedio homeopático no se utiliza para contrastar la enfermedad sino para estimular las reacciones de autodefensa del organismo. No actúa por un mecanismo de acción específico sino estimulando las defensas naturales del organismo. Bien utilizado es considerado inocuo, sin contraindicaciones ni efectos colaterales. Puede suministrarse a niños, ancianos y alérgicos a medicamentos. También a mujeres embarazadas: obteniendo una depuración de las toxinas fetales nacerá así un bebé sano, sereno y en armonía con la vida.

El paciente homeopático debe tomar activa participación en el proceso de la curación y debe ser instruido para colaborar en la recuperación de su estado de salud. El homeópata individualiza al enfermo como un ser único e irrepetible en su sufrimiento, quien hoy en día está influido y condicionado por factores sicológicos individuales. Para el homeópata la cura es una responsabilidad compartida con el paciente. Este último factor influye sobre la conciencia del enfermo y lo ayuda a respetar los regímenes higiénicos y dietéticos que se le indican. Cada uno es invitado a hacer un análisis de su comportamiento y a evaluar las causas de la propia enfermedad.

Las enfermedades mentales, la hepatitis, el cáncer son expresiones particulares del enfermo que necesita ser curado en su totalidad física, espiritual y anímica. La homeopatía tiene su esfera de acción privilegiada en las enfermedades funcionales que son testimonio de un desequilibrio del sistema neuroendocrino y en las patologías crónicas. Modifica la tendencia a desarrollar determinadas enfermedades, como por ejemplo, alergias, asma, eczema, psoriasis, depresión, trastornos digestivos. Pero también es válida para los episodios agudos, con resolución inmediata y sin suprimir síntomas, corrigiendo las disarmonías energéticas.

El homeópata no es un individuo envuelto en una nube de misterio ni un mago alquimista. Es un médico especializado en una escuela de Homeopatía que por elección fue más allá de lo que es la preparación organicista.

Cabe acotar que la explosión de la demanda por la cura homeopática para adelgazar ha provocado una proliferación de médicos homeópatas improvisados. Se trata de médicos alópatas oportunistas que usan la típica receta magistral dosada en miligramos con sinonimias extraídas del INDEX MEDICO o que trabajan masivamente con precios módicos y consultas de 10 minutos, a veces apoyándose en la Iridología. En esto casos estamos ante  un diagnóstico iridológico combinado con medicación homeopática y no ante una verdadera consulta homeopática que requiere del examen clínico y de un largo y completo “coloquio” que permita comprender la problemática del paciente.

La Homeopatía modifica básicamente la tendencia a engordar y reequilibra al paciente desde el punto de vista neuroendocrino. Así se logra una disminución de peso que será definitiva. De esto surge que no es la terapia de elección cuando se pretende adelgazar a corto plazo y a costa de la salud o forzando al organismo.

Ser engendrado sano, crecer sano, mantenerse sano, es el objetivo de la Homeopatía, ciencia capaz de una visión previsora y respetuosa del hombre.

 
Prevenir En Salud - Dirección Gral:
Dra. Susana Gómez
Copyright © 2007 Prevenir En Salud - Argentina - E-Mail:
gomez.doc@prevenirensalud.com.ar