A partir de los 30 años de edad los riesgos aumentan y son de mayor
importancia si se tiene historia familiar de infarto, hipertensión
arterial, hipercolesterolemia, cáncer, diabetes o si se sufre de dolor
en el pecho.
Las secuelas de la vida sedentaria, los efectos del estrés y el tabaquismo
también deben ser monitoreados.
Las enfermedades más devastadoras generalmente no muestran síntomas
desde su inicio, pero en el momento en que aparecen puede ser ya tarde su
control.
Prevenga enfermedades como infarto al miocardio, el cáncer y enfisema
pulmonar.
Se hereda la predisposición a desarrollar determinadas enfermedades.
Los traumas y la falta de contención familiar en la infancia son factores
determinantes de enfermedad; como lo son la influencia negativa del ambiente,sobre
y la observancia de hábitos saludables
Evaluación de nuestros hábitos de vida
• Respetar las horas de sueño, en cuyo transcurso se sintetizan
hormonas y neurotransmisores de vital importancia.
• Alimentación balanceada (somos los que comemos). Se deben respetar
las cuatro comidas, sin excesos.
• Actividad física adecuada.
• Vida sexual ordenada y satisfactoria.
Se impone una concientización sobre la importancia del cambio de hábitos.
Decir “No” a las conductas autodestructivas y trabajar diariamente
para mejorar la calidad de vida, son la mejor medicina preventiva posible.
Ante todo, deseo destacar la estrecha relación entre pensamientos,
emociones y salud.
Los seres humanos creamos nuestra propia realidad a través de nuestros
pensamientos por lo tanto, debemos contemplar los cuadros que creamos con
nuestra imaginación. Nuestro ambiente y las condiciones de vida, en
cualquier momento dado, son el resultado de nuestras propias expectativas
internas. E
El estado psicológico, se proyecta hacia el exterior: "Vemos lo
que queremos ver". No se deben reprimir los temores, ira, resentimiento,
envidia: éstos deben reconocerse y luego sustituirse. En la represión
el sentimiento se oculta o se ignora. En el proceso de reconocimiento y sustitución
se llega a la profundidad del ser, donde la persona "no sabe que no sabe";
son niveles muy profundos de conciencia, a los que se accede a través
de técnicas psicoterapéuticas determinadas, para que desde allí
se revele el propio modo de ser de cada uno.
Dicho proceso significa dejar atrás los condicionamientos, creencias
transmitidas e impuestas, por las cuales se instaló el sometimiento
y luego la enfermedad. El verdadero conocimiento de sí mismo es indispensable
para la salud y la vitalidad. Recordemos que nosotros no somos las emociones,
ellas fluyen a través nuestro.
El hombre se enferma y muere por no poder expresar sus emociones y por no
poder resolver sus conflictos. La prevención tanto psicológica
como física es la curación más sustentable. |